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El despertar del Río Fúquene en Colombia

El río invisible que conecta el páramo con la laguna

 

 Los colores, formas, texturas y aromas del territorio envuelven a quienes se acercan al manantial que brota de la montaña. En este lugar, la vida se abraza al renacer del río Fúquene, ese hilo invisible que conecta el páramo con la laguna.

Durante el tránsito por la zona, el río se revela ante los ojos como una línea delgada, un nacedero que se abre paso entre plantas, cultivos y bosques; fluyendo a través de rocas y tierras de colores que pintan el caminar de los visitantes.

El recorrido sigue el rastro del agua que emerge entre las nubes, se cobija entre frailejones y circula entre las raíces de los «abuelos del bosque», los árboles, hasta encontrarse como un flujo de energía con la cuenca.

El río Fúquene se teje con y para la laguna; ambos se encuentran para revelar la importancia de la conexión entre los seres, invitando a un abrazo colectivo. Al entender que el interior del ser humano también es agua, este renacer se convierte en un llamado para cuidar y cuidarse, alimentando el recurso que sostiene la vida.

Caminata entre frailejones, cultivos de papa y arveja

El renacer del río es sinónimo de recordar: el afecto que se le tiene, las historias de la infancia y lo valioso que ha sido su regalo a través del tiempo.

Junto a estudiantes de la Universidad Pedagógica Nacional y la comunidad del municipio de Fúquene, se emprendió un camino desde el nacimiento hasta la zona más baja. El grupo recorrió el páramo habitado por frailejones, los cultivos de papa y arveja, y siguió el cauce del río mientras este atraviesa potreros, sembrados, calles y casas.

Este caminar tuvo el propósito de escuchar la voz de las personas, sentir el pulso del río y reconocer las transformaciones del territorio, percibiendo el impacto de las prácticas humanas para imaginar futuros posibles.

Son futuros que exigen acciones comunitarias, empatía y una reflexión profunda sobre los seres que tejen el mundo, movilizando una gestión participativa para la conservación del territorio.

Este proceso fue posible gracias a la guía y sabiduría de: Doña Elvia Páez, Patricia Suta, Yeimy Castañeda, Don Jairo Valderrama, Liliana Santa, señora Luz, Mario Hernández y María Mendieta.

(Este relato es una versión editada del texto original publicado por Casa Biocultural de Fúquene CBC y Fundación Humedales)

 

El río Fúquene arteria hídrica fundamental del Altiplano

 

El río Fúquene es una arteria hídrica fundamental del Altiplano Cundiboyacense que nace en las zonas de páramo y alimenta la emblemática Laguna de Fúquene, un cuerpo de agua sagrado para la cultura Muisca conocido como el «Lecho de la Zorra.

La Laguna de Fúquene se encuentra “ubicada en la parte central de la Cordillera Oriental colombiana, en el altiplano cundiboyacense a una altura de 2.600 msnm, siendo uno de los cuerpos de agua dulce más importantes y el segundo más grande de los ecosistemas de altura de los Andes del Norte de Colombia”, reseña la Fundación Humedales.

Esta riqueza hídrica pertenece “a todo un complejo lagunar formado por las lagunas de Fúquene, Cucunubá y Palacios, de gran importancia histórico-socioambiental y muy relevantes para la supervivencia y prosperidad de los habitantes de su cuenca”.

 Durante la época precolombina, “la laguna de Fúquene era un lugar sagrado para los muiscas (los habitantes originales de la región) que lo llamaban «Lecho de la Diosa Zorra». Hoy en día, sigue siendo una parte importante de las tradiciones populares de la población, pero su significado espiritual se ha desvanecido”.

 

Fuente/Casa Biocultural de Fúquene CBC y Fundación Humedales

Créditos Fotografias: Casa Biocultural de Fúquene CBC y Fundación Humedales

 

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